Hubo una etapa en la que Héctor Quirós necesitaba cerca de 45 minutos para atreverse a hablar 30 segundos. Aprendió, practicó y pasó a los escenarios. Hoy suma alrededor de 16 años comunicando en conferencias y capacitaciones nacionales e internacionales, y ha trabajado estos principios con cientos de personas.
«No enseño a hablar en público porque siempre fui bueno. Lo enseño porque tuve que aprender aquello que antes me aterraba.»
Si hoy sientes miedo, no estás condenado a comunicar así para siempre.